Ya ni sabes cuántas veces te levantaste anoche. Cuatro, seis, en algún momento dejaste de contar.
Y ya probaste cosas. Acostarlo más temprano, acostarlo más tarde, darle más comida antes de dormir, el ruido blanco, el saquito, lo que te dijeron en el grupo. Y sigue igual.
Aquí te dejo las 4 causas que yo veo casi siempre cuando una mamá me escribe con esto.
Te aviso algo antes: lo más probable es que tu bebé tenga dos o tres al mismo tiempo. Casi nunca viene sola.
1. Se duerme con ayuda y la vuelve a buscar
Tu bebé no duerme de un solo tirón. Duerme por ciclos.
Termina un ciclo, empieza otro. Y entre uno y otro sube casi hasta despertarse. A ti también te pasa, solo que te acomodas y ni cuenta te das.
Ahora pensá cómo se durmió tu bebé anoche.
Si se durmió con pecho, o en tus brazos, o meciéndolo, él aprendió que así es como uno se duerme. Entonces cada vez que sube, busca lo mismo que tenía. Busca el pecho. Y no está.
Y ahí te llama.
No es hambre. No es maña. Es que le falta su herramienta para volverse a dormir.
Cómo saber si esta es tu causa: ¿se vuelve a dormir en dos o tres minutos cuando le das pecho, y casi ni comió? Entonces no tenía hambre. Solo necesitaba volver a dormirse.
2. Llegó muy cansado a la noche
Esta sorprende a todas.
Uno pensaría que entre más cansado, más rápido se duerme. Con los bebés es al revés.
Cuando el bebé pasa mucho rato despierto, su cuerpo se estresa y se pone alerta. Le cuesta más dormirse y se despierta más.
A los 5 meses aguanta más o menos de hora y media a dos horas despierto. La primera vez del día suele ser más corta. Pero es una referencia, no una regla. Hay bebés que a las dos horas están pasados y otros no.
Si tu bebé anda tres horas despierto porque todavía se ve contento, ahí tienes parte del problema.
Y ojo con esto: si sus siestas son de 30 minutos, no descansa, llega peor a la siguiente, y en la noche ya viene cansado de todo el día.
Por eso yo siempre digo lo mismo: el día se arregla primero. La noche se arregla sola después.
Si lo tuyo también son las siestas cortas, te lo explico aquí: Mi bebé de 4 meses solo duerme 30 minutos de siesta.
3. Nada le avisa que ya toca dormir
Tu bebé no entiende palabras ni ve el reloj. Si no le avisas de una forma que él entienda, lo acuestas y para él fue de repente.
Preguntate:
- ¿La hora de dormir pasa siempre igual, o depende del día?
- ¿A veces en la sala con la tele y a veces en el cuarto?
- ¿A veces hay rutina y a veces, porque ya es tardísimo, lo acuestas de una vez?
Si cambia cada día, él no sabe qué sigue.
Te cuento un caso. Con una bebé armamos una mini rutina de siesta. Cinco pasos, siempre los mismos, siempre en el mismo orden:
- La llevan al cuarto
- Ruido blanco
- Cambio de pañal
- Oscurecen el cuarto
- A dormir
Hoy esa bebé oye el ruido blanco y a los tres minutos está dormida.
No es magia del ruido blanco. Es que ya aprendió que ese sonido quiere decir que ahora se duerme.
Y fíjate que dos de los cinco pasos son del cuarto: oscuro y con ruido blanco. Eso importa. Un cuarto con luz o con la tele de fondo le cuesta más.
4. Lo que intentaste nunca duró lo suficiente
Esta no es causa de que se despierte. Es causa de que siga pasando.
Cuando una mamá me dice «ya intenté todo y nada funciona», le pregunto qué intentó. Y casi siempre es algo así:
- Lunes: lo dejé llorar un ratito
- Martes: me arrepentí y lo cargué
- Miércoles: leí en un grupo que le diera pecho antes
- Jueves: probé el ruido blanco
- Viernes: ya estaba tan cansada que lo dormí en brazos
No es que nada funcionó. Es que nada duró lo suficiente para saber si servía.
Y el bebé tampoco entendió. Para él fueron cinco reglas distintas en cinco días.
Una sola cosa. Siete días seguidos. Sin cambiarla.
Aunque el día tres te tiemble el pulso. Aunque tu suegra opine.
Cuánto tarda esto
Te lo digo sin adornos:
- Días 1 a 3: el bebé se resiste y hasta protesta más. Aquí es donde dan ganas de rendirse.
- Semana 1: ves cositas. Una siesta más larga, un despertar menos.
- Semana 2: más días buenos que malos, pero todavía hay retrocesos.
- Semana 3: aquí normalmente ya se ve el cambio.
Me da pena cuando una mamá a los tres días piensa «¿para qué hice esto?». La entiendo, está agotada. Pero es un proceso.
Y entre más consistente eres, menos protesta el bebé. Lo pesado es al principio, no al final.
Si antes dormía bien y de repente se descompuso
Entonces también lee esto: La regresión del sueño de los 4 meses.
Qué hacer esta semana
Sin comprarme nada:
- Anota tres días. Siestas, cuánto duraron, y cada despertar de la noche. Nada más anota, no cambies nada todavía.
- Mira cuánto rato lleva despierto antes de cada siesta. Compáralo con la hora y media a dos horas.
- Arma tu mini rutina. Cuatro o cinco pasos, siempre iguales.
- Revisa el cuarto. Oscuro de verdad, sin tele.
- Escoge una sola cosa y aguántala siete días.
Antes de terminar
Todo esto es para un bebé sano. Si llora distinto, se despierta con dolor, no sube de peso, ronca fuerte, o sientes que algo no anda bien, eso lo ve tu pediatra primero.
Y sobre comer de noche: a los 5 meses hay bebés que todavía lo necesitan y otros que ya no. Eso no se decide con una regla de internet. Se revisa caso por caso y con tu pediatra.
Si no quieres hacerlo sola
Esto que te conté sirve, pero es general. Tu bebé no es general.
Cuando trabajo con una mamá vemos su día: sus horarios, sus señales, cómo se duerme hoy, qué ya probó. Y de ahí sale un plan que sí le funciona a ella.
Y no la dejo sola en la semana difícil.
Y si todavía no estás lista, está bien. Agarra la guía gratis y empieza tú. Aquí voy a estar.
Soy Nydia Mazariegos, asesora de sueño infantil certificada por ASBI.